Ruta Alto Bío-Bío

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Fernando Cofré Integrante de nuestra comunidad ChileOverland nos comparte una de las tantas rutas que han realizado en la zona centro-sur del país, ahora a disfrutar!

COMO NACIÓ LA IDEA DEL ALTO BIO BIO

Haré un recuento de cómo empezó este viaje de aventura por el alto Bio Bio. Es necesario contarlo, el año pasado con unos amigos de Chillán, empezamos  a realizar rutas locales y cortas, pero  sentía la necesidad de hacer  algo diferente con acampada como siempre me ha gustado,  conversé con el más cercano Paulo, en ese tiempo tenía un Suzuki Jimny (actualmente Toyota Fj Cruiser), contándole de hacer un viaje al Alto Bío-Bío hacía Laguna la Mula; buscamos mucha información  en facebook, YouTube y twistedandes quedando bien motivados y lanzamos la idea por el whatsapp de “salidas off road” y varios se sumaron, el último sábado de octubre del 2017, a las 08:00 am. tomamos ruta rumbo al Alto Bío-Bío.

INICIANDO LA TRAVESÍA

Parada obligada en Santa Bárbara, último lugar donde se debe echar bencina ya que más arriba no hay, solo en Chenqueco venden, pero de forma clandestina.

Fue un poco eterno llegar a Ralco, aparecía una y otra cosa de los diferentes integrantes de la caravana, que se debieron solucionar en el camino. Ya en ruta por la orilla del río Bío-Bío  en ocasiones teníamos de frente al imponente Volcán Cayaqui. Con el paso de las horas íbamos llegando a la  Reserva Nacional Ralco, al ver un lugareño consultamos  cuánto nos faltaba para la Laguna La Mula, un poco extrañado nos decía “Hay como dos metros de nieve aún, no llegaran”, será hasta donde lleguemos. Al pasar la Reserva Nacional Ralco -ya íbamos cansados- empezamos a encontrar manchones lejanos de nieve y pensamos que aquel lugareño le estaba poniendo un poco de exageración, pero a medida que avanzamos  los manchones era más grande y más grandes, el paisaje nos animaba más aun, pero en el momento el Rocky del amigo Ronal comenzaba  a romper la nieve virgen que estaba sin ruta transitada.

Ahí pensé que la cosa se venía entretenida, pero difícil .Ya eran las 17:00 hrs, seguimos subiendo con la ayuda de los dos primeros  4×4 que aplastaban la nieve hasta que quede colgado ( en ese tiempo estaba estándar mi Grand Nómade),  superando ese obstáculo ya más arriba la ruta tenía mucha nieve y en un intento del Daihatsu  Rocky por seguir abriendo ruta casi se desbarrancó, porque había nieve apegada al cerro y dejaba un pequeño tramo para pasar al borde de un desnivel. Ahí los vehículos se deslizaban con la nieve (nos faltaron palas) y decidimos cancelar la misión de La Mula ya que estaba muy peligrosa y andábamos con familia y no podíamos poner en riesgo a los demás, así que ahí termino la aventura a la Laguna La Mula y nos fuimos a la Laguna El Barco a acampar.

DECISIÓN TOMADA

Siempre quedamos con ganas de volver, pero esta vez por otra ruta mucha más off road, nadie más se quiso sumar así que el día viernes 02 de marzo después de una semana bien movida y donde un día antes mi radiador empezó a filtrar y perder refrigerante que debí cambiarlo nuevo logramos salir a las 15: 00 hrs, bien equipados y con suficiente comida y golosinas para todos. Entrando a la ciudad de los ángeles por el primer peaje desde el norte, siguiendo por la avenida las industrias hasta el cruce que toma al camino a Santa Bárbara (Los Ángeles – Santa Bárbara  40 km. Aproximado), luego hasta Ralco (51 km. Entre Santa Bárbara y Ralco) avanzando por Ralco en una curva nos encontramos un letrero que indica Laguna La Mula 36 km aprox. Al entrar por ese camino  procedimos a bajar aire a los neumáticos para tener un mejor desempeño, al ir avanzando empezamos a ver una entorno muy bonito que prometía.

Pero el camino poco a poco iba cambiando su estado siempre por la orilla del Río Pangue veía unos vehículos y personas pescando, así que estaba aun transitable. Luego pasamos un riachuelo ahí el camino cambio a muchas rocas haciendo más lento el andar, llegamos a una casa donde salió una joven del sector muy amable nos dijo,  “son $2000 por auto”  preguntamos ¿cómo estaba el camino? y si estábamos muy lejos, respondiendo “no conozco mucho para ese lado, más arriba hay otra casa donde también cobraban”, seguimos avanzando y la hora seguía pasando ya eran las 20:00 hrs y llegamos a la otra casa donde había un portón y salió un caballero que nos dijo, “son $1000 por personas”, en ese momento venía bajando una cuadrimoto, preguntamos ¿cómo estaba el camino? Respondiéndonos “está difícil y creo que cuando lleguen a la antena no pasaran es muy angosto el camino y el riesgo es grande tengan cuidado”, Pensé  “¡chuta! será tan peluda la cosa”, démosle no más me dijo mi compañero Paulo. Seguimos avanzando y el camino era cada vez más malo ( yo he andado en caminos malo, según yo creía tener un poco de experiencia para estos caminos, pero este era muy diferente, combinando muchas dificultades juntas ), ya nos tocó la primera grieta profunda y en subida. Estaba más oscuro y no encontrábamos donde poder acampar tranquilos, eran las 21:30 hrs y el camino angosto y entre muchos árboles con vertientes cayendo por los lados no terminaba, nos tocó una grieta donde Paulo en su Fj Cruiser no sé cómo pasó de noche ,porque es bien ancho su vehículo, levantado y con neumáticos 33”( pucha que es importante conocer tu maquina al 100%), mi señora y mi hijo iban bien, están acostumbrados. Agustín jugando atrás con un juego de video y mi señora sacando fotos y animando en seguir hasta La Mula no más, de repente veo una poza de barro y en el momento que viene un recuerdo (un capítulo de aventura 4×4), Paulo en su Fj ya estaba ahí dentro y al medio de esa poza, un barro muy traicionero y profundo; me bajo y veo la alternativa que estaba por el lado apegada al cerro, trate de tirarlo para adelante, rompiéndose mi soporte que va al chasis con el primer tirón, que de paso ni un centímetro lo movió. Ahí supimos que la cosa sería difícil, lo tire par atrás, ahora desde mi enganche mas reforzado, así estuvimos probando distintas formas hasta las 12 de la noche. El winch se chupaba y falló, usamos la gata hi lift como tecle, pero no tenía para anclarla a un árbol y lo hizo con mi GN fue en vano porque lo arrastraba, la única forma era sacar barro de abajo y los lados y probar algo, pero ya era tarde nos estábamos estresando y no íbamos pasar un mal rato, vinimos a disfrutar y estas cosas son parte de la aventura. Así que bajamos todo lo de camping, encendimos una buena fogata nos sentamos alrededor del fuego a secarnos la ropa y comenzamos a preparar unas buenas hamburguesas para reponer energía. La noche estaba muy estrellada con una luna llena que iluminaba los espacios claros del lugar, las mujeres decidieron no armar carpa y dormir dentro de los vehículos  porque tenían un poco de miedo a raíz de ruidos que habían, sacamos todo del interior y echamos asientos para atrás. Mi esposa e hijo estaban cómodos, eso era lo importante, yo me acomode delante y medio reclinado quede perfecto también, tapados y con almohadas dormimos bien para la situación. Con calefacción a ratos estaba temperado, afuera deje una luz de 12 volt conectada toda la noche y se veía todo perfecto, así pasamos esta primera noche.

DESPERTANDO EN MEDIO DE LA NADA

Temprano como a las 08:00 de la mañana del día sábado me levante, mire hacia atrás mi hijo y esposa dormían muy profundo y la cosa andaba bien, salí a recorrer el lugar y me percate que la poza de agua y barro se formaba por una vertiente que venía desde arriba, pero tenía una salida por un lado, así que mientras todos dormían con pala en mano ensanché ese riguero para que el agua escurriera más rápido, luego comenzé a realizar una buena fogata y calentar agua y dejarla en el termo. Ya todos levantados y tomados de desayuno comenzamos a sacar barro por debajo del vehículo y dejarlo despejado, el agua ya había bajado, levantamos esquina por esquina de las pisaderas del Fj, sacamos mucho barro que tenía pegado debajo del chasis colocamos leña y trozo de madera debajo de las ruedas para poder subirlo más y no quedara tan pegado del mismo chasis.

Pisaderas pasaron a la historia y actualmente tiene rocks slider, al fondo abriendo el riguero para que baje el agua

En ese momento cuando había despejado suficiente barro, escuchamos ruidos de motos acercándose, nos alegramos porque la cuadrimoto y el utv  podrían ayudar, (sabíamos que se podía hacer algo) al ver la primera can am de 1000 cc., nos pusimos contentos, pasaron muy lentos por el lado de nosotros viéndonos todos embarrados y con palas en las manos y solo nos saludaron y dedo para arriba jajaja ¡que risa y rabia me dio!, pasaron como 10 cuadrimoto y utv que solo una persona nos dijo, “suerte”; “¿qué onda?” le dije al Paulo, estos tipos nos vieron con todo esto, campamento montado y nada, yo cuando veo una situación parecida voy y pregunto si necesitan algo, luego de unos minutos se escuchan otras motos y llega otro grupo de motos cuadrimoto y utv, un tipo que iba al medio en un utv, pregunta ¿están bien? ¿Desde qué hora están?, Desde anoche le respondimos, se detuvo y les dijo a su grupo con un buen liderazgo, “no nos vamos de acá hasta que los saquemos, están de anoche”.  Comenzó a ordenar las motos que tirarían, que sería en forma de abanico 4 motos más mi Grand Nómade, cuando estábamos todos amarrados este amigo, que de paso nunca pregunte su nombre, da el vamos y fueron unos segundos, al igual que las películas, se me pasaron muchas cosas en mi mente en tan poco segundo. Empezamos a avanzar y sentí escalofríos a la vez, logramos salir del barro y volvió la alegría. Mientras les dábamos las gracias me dijo, que no se hubieran ido hasta que no saliéramos de ahí y si tenían que poner todas las motos lo hubiera hecho. Me sentí muy contento por sus palabras, nos despedimos y comenzamos a armar campamento para poder avanzar y terminar nuestro objetivo.

Empezamos avanzar y el  camino se veía muy trabado con muchas grietas, sectores muy angostos donde debimos bajarnos y con nuestra buena pala, sacamos tierra para poder pasar más seguros, estuvimos 20 minutos subiendo una grieta, entre los dos nos ayudamos auto por auto avanzábamos muy lento, después pensamos que ya estábamos cerca de la llamada antena, nos encontramos con un tremendo árbol que debe haber llevado mucho años ahí atravesado en el camino y que se debía pasar por abajo

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Por la altura del FJ Cruiser no daba para pasar, debimos sacar tierra a la orilla del cerro y rebajar parte del camino para que pasara, después de un buen andar, maravillados con el entorno de cordones cordilleranos, el Volcán Antuco que se veía de frente en ocasiones y detrás de nosotros estaba el gran Volcán Cayaqui.

Llegamos a la “famosa antena” es el punto plano y más alto  donde hay una antena de teléfono al parecer, ahí nos encontramos con unas personas que venían en moto  devuelta. Extrañados nos preguntaron -¿dónde van?- -a La Laguna La Mula- respondimos, ellos nos dijeron “por acá no pasaran hay un tramo muy angosto y el barranco es grande, deberán darse la vuelta aquí”. Textualmente le dije “no me devuelvo ni cagando amigo”, francamente no pude ocupar otra expresión, venía cansado, embarrado y con ganas de completar la ruta. Bajamos en primera instancia con Paulo caminando a ver qué tal era la cosa, según nuestros reportes es pasable esta huella con precaución, pero pasable.

SEGUÍAN LOS DESAFÍOS

Al estar en las quebradas constatamos que manejar en moto y en auto son otras dimensiones que se manejan,  así que empezamos a bajar uno a uno ayudándonos mutuamente para mayor seguridad, logrando sortear las pasadas más angostas sobre todo el FJ, yo pasaba sin problemas porque mi Gran Nómade es más angosto y pequeño, así fuimos bajando hasta llegar a un humedal donde encontramos otras motos que venían devuelta, nos dijeron que ya nos quedaba poco, 1 hora más a nuestro ritmo que ya habíamos pasado los más difícil, ya estábamos ansioso y cansados, pasamos otros buenos obstáculos bien trabados. Vemos un camino donde venían bajando unos vehículos y un letrero  que decía Laguna La Mula, se fue el cansancio y volvió la alegría tomamos el camino hasta La Mula, unas pasadas bajas de agua y ya estábamos cada vez más cerca de completar nuestra travesía que habíamos dejado incompleta en el mes de octubre del año pasado, también me di cuenta que en aquella ocasión el camino realizado fue solo un 30 % esa vez. Ahora ya habíamos llegado y por una ruta muy diferente.

Emplazada en el valle del Bío-Bío, dentro de la Reserva Nacional Ralco sobre los 1600 msnm.

Hermosa laguna, hermosa vista e imponente entorno, no muy grande pero con una forma casi circular rodeada de bosque nativo propio de la zona como lo es la Araucaria. Muchas de ellas de muchos años que estaban en producción de piñones, corría un gran viento, preguntamos donde podíamos acampar, nos dijeron que el área de acampada estaba en la Laguna Seca, es un poco más abajo donde habían habilitados unos espacios para camping, pero en esos momento estaban ocupados, estos espacios tenían la estructura para hacer fuego y asado, no nos  acomodó mucho la idea de quedarnos muy a la intemperie y con el viento que corría, queríamos bañarnos, comer y poder armar buen campamento así que bajamos a la Laguna El Barco, más conocida y con mejor comodidades también hay que pensar en las mujeres y niños, además ahí tenemos la posibilidad de estar casi al lado de la laguna, así que comenzamos a bajar.

Llegamos a la Laguna El Barco y teníamos un espacio muy cómodo para nosotros y de fondo la laguna, así que rápidamente empezamos a armar nuestro campamento y encender la fogata, un buen asado mucha conversa y haciendo la evaluación de la ruta de La Mula por Pitril, fue la más extrema que hicimos eso estaba claro y la mejor. Aprendimos mucho, nos sirvió de experiencia, bueno también dejamos sin efecto la ruta hasta El Copahue, que teníamos en mente, la idea era descansar y disfruta también de lo genial que tiene el Alto Bío-Bío.

ÚLTIMO DÍA

Día 3 y último ya a las 09:00 horas. Empezaron a verse los primeros rayos de sol, que era tapados por las grandes montañas que rodean la Laguna El Barco, salimos en busca de unas tortillas al rescoldo, que el día anterior vimos que ofrecían en venta. Al llegar a una modesta casa mientras esperábamos, conversamos con un lugareño y le contábamos nuestra experiencia y las ganas que teníamos de haber hecho la ruta hasta el Volcán Copahue, ahí nos contó que, “la ruta estaba relativamente buena y mucho mejor que Pitril, que deben tener cuidado con no pasarse del Hito en el Alto Bío-Bío hay muchos lugares que recorrer y lagunas por conocer”, ahí en honor al tiempo nos contó sobre la Laguna Totora, la cual estaba muy cerca de la Laguna El Barco y que había que tomar un camino cercano al que estábamos, así que al devolvernos al camping, mientras tomábamos desayuno conversamos en la mesa y nos tinco la idea de ir a conocerla.

De forma imprevista se comenzó a nublar y caer unas gotas de agua por lo que comenzamos a ordenar lentamente las cosas y decidimos adelantar la salida para almorzar en la Laguna Totora. Ya con todo cargado y dentro de nuestros vehículos emprendimos esta nueva y corta ruta hasta la laguna para almorzar y disfrutar el momento. Ya encontrado el camino quedamos maravillados de la gran cantidad de Araucarias y grandes extensiones de terrenos después de pasar unos pequeños bosque nativo logramos llegar y sin ninguna dificultad a esta laguna, que más que eso, es un humedal que por su alrededor tiene totoras que al parecer estaba en proceso de sequía. Este lugar estaba rodeado por una un lado de un bosque nativo y por otro lado por una gran cantidad de araucarias ya en plena producción de los piñones, acomodamos nuestras máquinas, sacamos y extendimos el toldo por la pequeña llovizna y preparar el almuerzo. Fue cuando se detuvo la lluvia y comenzó a alumbrar los rayos de sol cambiando las nubes de grises a blancas, formando un entro muy lindo, donde preparamos y comimos unos ricos raviole. Después de comer dimos unas vueltas por el sector sacándonos las últimas fotos, mi hijo Agustín ya se estaba embarrando al estar corriendo por el humedal, nos devolvimos a nuestro campamento y comenzamos a prepararnos para irnos, ya estábamos un poco cansado y el viaje de vuelta era de 5 horas, pero estábamos muy contentos y conformes por haber hecho el viaje y luego por el desempeño de nuestras máquinas que nos llevaron a realizar una ruta muy linda, exigente, pero grandiosa.

Así se termina esta historia de travesía por el Alto Bío-Bío, agradecer a mi esposa e hijo que apañaron en esta aventura, a mi amigo Paulo y Carolina que sin duda es un gran partner de salidas y por último, pero no menos importante, a mi Grand Nómade, que las hizo todas siendo en vehículo muy versátil, puede carecer de algunas cosas (equipamiento) pero se comportó como un Suzuki que es, llevándonos a nuestro hogar sin problemas ni grillos -jajaja-.

Nuevamente agradezco a Fernando Cofré por compartir su aventura en nuestro website. También pueden leer la travesía a Las Leñas

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Próximamente nuevas aventuras!

SALGAN Y EXPLOREN!!

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About Author

Fundador de Chileoverland, Ingeniero de profesión, pero un aventurero de corazón. Manejar y viajar recorriendo Chile y el mundo es uno de sus objetivos en su vida.

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